La Prensa (CLXXIII)

CAJAS  O DÓNDE GUARDAR EL DESENCANTO

A partir del poemario de Nieves Viesca.

Por Alberto Morate

Todo puede guardarse,

hasta el desencanto.

Vamos llenando de biografía

nuestra vida

en cajas pequeñas al principio,

después hay que buscar otros espacios.

Muchos.

Cajas con recuerdos,

con arrepentimientos,

cajas que luego se extravían,

otras con clave de seguridad que después no se memoriza,

algunas deterioradas,

otras repetidas,

felices, dolorosas,

a las que no se les pone etiqueta,

cajas exclusivas,

la del propio cuerpo,

la que engloba toda la historia,

las que contienen los malos sentimientos,

cajas que son lámparas de los deseos,

las que guardan toda la información,

la de sube y baja,

la que fue de cerillas y ahora es de rencillas,

la de los lamentos,

las que forman un muro de contención contra la ira,

cajas que no encajan,

cajas de mentira.

Almario, caparazón, maleta,

urna, estuche, hucha, jaula, aljibe, trinchera, escondite,

libro,

este libro

donde algunas palabras

se han desplazado de su sitio

y si las lees y les prestas la debida atención

te salpicarán en todo el corazón

provocándote

ser adicto a la poesía.

//teatropoema.blogspot.com/2026/01/cajas-o-donde-guardar-el-desencanto.html

 

 

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